Son modelos de bolsillo con muy pocos lumens. Los veo mas para salir del paso o poder proyectar algo muy ocasionalmente. Con la luminosidad que tienen significa que tendras que verlo totalmente a oscuras y con una pantalla muy pequeña (inferior siempre a 50 pulgadas).
Queda muy lejos del concepto de cine en casa que puede ofrecerte un proyector de verdad.
Personalmente creo que te conviene mas comprarte un proyector "de verdad" si quieres darle mucho uso. Vale, al cabo de unos años tendras que cambiar la lampara (o comprar otro proyector), pero seguro que lo disfrutaras mucho mas.