A mí me sorprende mucho el auge del vinilo en estos últimos años, y que parece va todavía a más.

Personalmente, no me queda otra que contar con un tocadiscos al tener tropecientos vinilos. Muchos heredados de mis padres y mi abuela. Pero si fuera joven, lo último que haría es comprar un tocadiscos.

Pero bueno, así son las cosas, y esta es la realidad. Así que regalo tocadiscos, regalo discos de vinilo y hasta les cuento a los nuevos propietarios historietas de abuelo Cebolleta.