Otro que pilló el Harmony One en Pixmanía. Me gusta bastante estéticamente y la ergonomía es buena. No tanto el software de configuración, que en mi caso es desesperadamente lento y con alguna limitación. Aun estoy en fase de configuración. Hay cosillas que no puedo dejar a mi gusto, ya que no disponen de códigos dedicados en el aparato a gobernar y depende del estado en el que se éste apagó, para que, al encenderlo, quede en la función correcta o en otra. Por ejemplo, que esté en función de lector BD y debe encender en función TV, con su mando, se cambia de función a base de pulsaciones sucesivas. No obstante, el mando ofrece una ayuda para dejarlo todo OK, pero no deja de ser una lata andar tocando más botones de los necesarios.