Así, a priori, ésa es la mejor opción .
Piensa que entre las cajas y el oyente, se debe de formar, al menos, un triángulo equilátero (mejor ligeramente isósceles), es decir, que la distancia entre cajas sea la misma que entre éstas y el punto de escucha y mejor si la distancia al punto de escucha es ligeramente superior a la anterior.
Si esto es así, es lo mejor. Luego,
giras ligeramente la caja para que mire hacia el punto de escucha . El punto idóneo de giro es usar un disco mono (uno de los Beatles de su primera época) y el sonido lo deberías de apreciar como si tuvieras un central. Si no es así, es que tus cajas están demasiado abiertas (salvo problemas de sala) deberás cerrarlas un poco hacia el oyente. Ah, y procura que la altura del tuiter coincida con la altura del oído del oyente sentado en su posición habitual de escucha en dicho punto.
La otra opción, la de la vitrinas, también es posible, pero es peor (salvo si lo de las medidas no vale) Habría, entoces, primero que aislar el altavoz del mueble para que éste no entre en resonancia y girar un poco los altavoces hacia el punto de escucha, no planos, de forma que la perpedicular al plano del bafle corte justo en la línea del oído y colocar las cajas enfrentadas, es decir, el tuiter en la parte más externa. Si el tuiter es bueno y tiene buena dispersión, los resultados también pueden ser excelentes.
Así que, hala, a probar toca. Y a disfrutar después.
