A mi lo que más molesta no es el elevadísimo precio en sí que tengan ciertos productos, sino que te vendan la moto de que estos productos más caros aportan beneficios sonoros sobre otros de mucho más baratos (que en realidad son tan buenos como los caros), o que te vendan que tienen una construcción milagrosa muy superior... cuando todo ello es sencillamente mentira.
Y por ahí cada vez somos más los que NO tragamos, porque con la verdad siempre se va a todas partes.
Un saludete



LinkBack URL
About LinkBacks



Citar