Regístrate para eliminar esta publicidad
Los Orchestra II no son unos IEM que no pueden pasar desapercibidos, son el buque insignia de Kiwi ears, por tanto, son su bandera de representación y lo hace por lo grande, el precio ronda los 360-380 euros, lo que lo sitúa ya en un segmento medio-alto del mercado.
Lo que más llama la atención de estos IEM es su carcasa, absolutamente transparente, dejando a la vista su espectacular estructura interna, formada ni más ni menos por 10 BA en cada carcasa, con un diseño de 4 vías. También es muy exclusivo el face plate trasero, con una estructura que protege una especie de panel de abeja que cambia de color según le da la luz, como si fuera nácar.
Os aconsejo ver las fotos “del interior” porque son realmente espectaculares.
Son unos IEM de tamaño muy generoso, grandes, pero extremadamente cómodos en el oído, tanto por la calidad del material acrílico, como por su acabado y ergonomía, uno de los más cómodos que he usado en los últimos años, en este sentido es irreprochable el trabajo de Kiwi ears.
Cuando recibí los IEM, tenía la sensación de que la caja que los contenía iba a ser mayor, pero tiene un tamaño ideal, el equipamiento y presentación está al nivel de un auricular de gama alta: un estuche con cremallera, dos estuches de puntas de silicona, dos conectores (3.5 y 4.4 mm), documentación y por supuesto los dos IEM y un cable desmontable del que hablo a continuación.
El cable es realmente excelente, a la altura de los auriculares. Cuatro núcleos OCC revestidos en plata, con buen grosor, terminación en dos pines 0.78 y conectores intercambiables, terminados en metal, que no se enrollan ni queriendo, sin lastrar los auriculares por peso y sin microfonía alguna. Sinceramente, un cable perfecto.
Estos auriculares tienen una alta sensibilidad y baja impedancia, 110 dB/mW y 15 ohmios, lo que hace que sean a priori fáciles de amplificar, sinceramente no los he probado con amplificadores “pequeños”, como los que puede tener un teléfono, porque para nada es el perfil que recomendaría para ellos, es decir recomiendo claramente un DAP dedicado, un amplificador dedicado de calidad, etc.
Los 10 BA conforman un sistema de cuatro vías y a través del cuerpo transparente podemos deleitarnos con su construcción, casi artesanal, y precisa de los drivers y su complicado cableado interno, es un espectáculo a la vista y al tacto.
Una vez los colocas en el conducto auditivo, el sellado es perfecto, sin crear ninguna sensación de vacío, quedando sujetos firmemente y aíslan del entorno de una manera altamente efectiva, diría que es un nivel de cancelación pasiva de los más altos que he visto.
SONIDO
Pues si son un deleite para la vista y el tacto, vamos a ver si también lo son para el oído.
En primer lugar, físicamente parecen no tener limite, con un DAP potente, la ganancia en L y usando el limitador de volumen, ya es capaz de alcanzar unos niveles de SPL superiores a las de un concierto o una discoteca, e incluso producir dolor, sin distorsión alguna y manteniendo una coherencia tímbrica muy alta.
Según la curva entregada por el fabricante, su perfil se corresponde a una U suavizada, con graves reforzados entre los 20-200Hz, donde se mantienen planos y van describiendo una ligera subida hasta 1 KHz, donde que sigue aumentado hasta los 3 KHz para volverse suavizar hasta los 20 KHz con pequeños picos y valles.
El resultado es muy dependiente de las puntas elegidas, y recomendaría un periodo de adaptación generoso, hasta encontrar el juego de puntas que más se acople a lo que buscas y puede dar este IEM.
Esto se traduce en unos graves con buena profundidad, muy controlados y sin interferir en nada en el resto de frecuencias, es decir se mantienen con un nivel de información y detalle desde abajo realmente bueno, sinceramente no echo de menos más bajos. Si estamos hablando de pistas “normales”, es decir bajos, contrabajos, etc. estos IEM van a cumplir perfectamente, con control y detalle, con presencia y no vamos a sentir la necesidad de un punto más abajo o con más impacto, si nos vamos a pistas buscadas para exprimir los auriculares por abajo, sin tener un perfil bass-head, se defienden.
Con los medios, pasa algo parecido, tienen muy buena presentación y detalle, aunque hecho de menos un puntito más de intensidad, de nivel cuando hablamos de piano o cuerdas frotadas, porque se “mueven” ligeramente hacía los graves y en menos medida hacía arriba, para “redondear”, como no es muy exagerado, queda bien compensado pero en comparación con otros auriculares más planos, se nota ese pequeño toque que falta.
Cuando nos vamos al espectro más alto, tenemos una gran presencia y detalle, sin llegar a ser incisivo, no creo que llegue a ser molesto, sobre todo si estamos ante pistas bien grabadas. No llegan a ser ultra transparentes y claros, aunque sí que tienen un alto nivel de detalle e información, y sobre todo bastante coherente.
En cuanto a la escena, aunque parezca que estamos escuchando auriculares de mayor tamaño, la escena diría que está por encima de la media claramente pero no la dejaría en el lado de las escenas extraordinariamente grandes. En cuanto a la imagen, excelente podemos tener un nivel de detalle en todas las frecuencias y poder no solo diferenciar sino descubrir con cierta claridad, matices que antes no podríamos percibir, pero todo esto sin volvernos locos con capas y capas y capas…podemos aislar perfectamente cada sonido, cada instrumento con facilidad.
Con pistas muy saturadas de instrumentos, y grabaciones que no ofrecen una gran separación, donde otros auriculares se atragantan por no ser resolutivos en el sentido de poder presentar toda esa información de una sola vez, coherente, no tienen problemas.
Porque creo que la mayor virtud de los IEM cuando llegamos a estos niveles, es poder ofrecer un resultado coherente y consistente, es decir no ofrecer una presencia delgada por ser muy detallados o al contrario sacrificar los niveles o capas de información por ser por ejemplo muy contundentes, es decir su trabajo es hacer bien todo sin sacrificar una cosa por otra, con unos resultados muy sólidos y coherentes donde es muy complicado encontrar un fallo….
Mientras escribía estas conclusiones, estaba escuchando Samba pa ti, y por ejemplo el Hammond tiene una cantidad de matices tremendos, las congas con un toque justo y los timbales naturales…todo super bien presentado y sobre todo consistente con el resultado final.
No sé si llego a transmitir la idea, pero llevo tres semanas con ellos para llegar a la conclusión de que no hay fallo reseñable y que la mayoría de las cosas no es que las haga bien, es que las hace muy bien. Con estilos como Electrónica, pop, R´n´b, Hip-hop, etc, es excelso y con el resto de estilos como Jazz, natural y disfrutable, con clásica sin absoluto problema….
Estamos en la categoría de precio, en la que empieza a predominar unos diseños sólidos, equilibrados y detallados, donde no hay nada donde podamos aferrarnos al fallo o a un cúmulo de virtudes, porque su mayor potencial es hacer bien su trabajo y punto.
Obviamente, no lo recomiendo para quien esté empezando en el mundo del audio, no solo por su precio, sino por su perfil que puede parecer “aburrido” que no lo es en absoluto, por no saber apreciar el potencial de este IEM, al no existir rasgos distintivos claros más allá de ser un resultado realmente “completo”.
https://www.linsoul.com/products/kiw...ToSZzjomuWbIqK
Enlace a la revisión en vídeo en Alta In-Fidelidad:
Juan DP
instagram.com/alta_in_fidelidad/
youtube.com/@AltaIn-Fidelidad
La Tribu del Audio