El alma mater de Vega Funds, Ravinder Mehra, se reunió a cenar el pasado 11 de octubre con Carlos Arenillas, inmediatamente después de que a la gestora le hubiera estallado la mayor crisis de su historia. Esa célebre cena, que adelantó Intereconomía, se saldó con una factura de 1.400 euros y, según dicha fuente, con la contratación del hermano del vicepresidente de la CNMV en Vega Funds.
Y la entidad tiene luz verde para operar con Proxima Alfa, entidad de gestión que autorizó la comisión el 16 de noviembre de 2006, de la que posee el 49% (el otro 51% es de BBVA) y en la que el banco que preside Francisco González ha inyectado una gran cantidad de liquidez.
Vega Funds, gestora de hedge funds española fundada por ejecutivos procedentes de Banco Santander como Ravinder Mehra, Jesús Saá y Emilio Botín O´Shea sufrió fuertes pérdidas en sus fondos en 2006 como consecuencia de determinadas posiciones erróneas sobre tipos de interés. Una situación que le hirió casi de muerte, ya que este era el segundo crash de la entidad.
En 2005 ya había sufrido un desplome similar, que se saldó con una espectacular fuga de dinero y a partir del cual dejaron de informar de los assets de cada fondo. Y, como dicen fuentes financieras, “el mercado difícilmente perdona un error así. Dos, jamás”. Las especulaciones sobre el poco dinero bajo gestión de Vega e incluso sobre el posible cierre de la firma siguen a la orden del día hoy.
Esta gestora llegó a manejar más de 10.000 millones de euros en activos, siendo calificada a principios de la presente década como “la mayor gestora de hedge funds del mundo”. Todo, desde un chalet en La Moraleja, con el reclamo comercial casi irrechazable del nombre Botín y con el saber hacer de expertos de la sala de tesorería del Santander, como Mehra, Saá o José Barreiro, que ahora es director de mercados globales de BBVA y uno de los hombres en los que Francisco González tiene más confianza. Por cierto, una leyenda negra ya habla de lo bien que ha tratado históricamente Vega a sus clientes más selectos.
Portavoces de Vega, cuyos fondos están registrados en las Islas Cayman, ya señalaban a principio de este año que sus esfuerzos se estaban concentrando en Proxima Alfa. Vega necesitaba como el comer la vía libre a dicho proyecto.
BBVA, por su lado, había emprendido en los meses anteriores una importante reestructuración de su actividad financiera, vendiendo o anunciando la venta de las participaciones históricas industriales y canalizando su capital a través de vehículos como Valanza, su plataforma de capital riesgo. Y otro instrumento similar es Proxima Alfa, al que ha dotado inicialmente de más de 1.000 millones de euros y que fue presentado ante la prensa a principios del pasado año.
Meses de retraso
Pero la inversión en hedge funds en España ha sido un asunto más que peliagudo. En teoría, estos instrumentos fueron aprobados por la Ley de Inversión Colectiva de 2003, cuyo reglamento no llegó por el vuelco electoral de marzo de 2004. Hasta el pasado año no se dio el definitivo visto bueno a estos productos pero incluso una vez aprobado el reglamento, determinados problemas en materia de reembolsos ralentizaron la puesta en marcha efectiva de estos fondos hasta diciembre de 2006. Ahí llegaron los primeros hedge funds españoles. Poco antes se habían registrado las tres primeras gestoras de inversión alternativa, que fueron Álgebra (ahora Cygnus), Optimal y la citada Proxima Alfa Investments.
En abril de este año se registró el primer fondo de Proxima, llamado Proxima Centaurii y las fuentes que informaron de la selecta cena entre Arenillas y Mehra relacionaron la prontitud del registro de este instrumento financiero con dicho encuentro.
Pero en todo el sector se daba por hecho que las primeras gestoras hedge que iban a llegar serían ‘las de los grandes’. Así ha sido: BBVA y Santander fueron los primeros, acompañados por Álgebra, una verdadera gestora de estos productos, que maneja su propio fondo de manera directa. Poco después fueron llegando otras como Siitnedif, Altex o Alpha Mulstistrategy.
Pero, a pesar de que el apoyo de BBVA es imbatible, también es cierto que cuando se reunieron Arenillas y Mehra, Vega pasaba, probablemente, por su peor momento.