Al final estos temas siempre me recuerdan a aquello de tigres.. leones...
Si, pero dónde termina la subjetividad (el fetichismo, la cultura, etc) y dónde está lo estrictamente objetivo. Lo objetivo nunca será un valor absoluto pues ha de pasar por el filtro de la percepción, contaminado como está de prejuicios, fetichismos e intenciones. Luego cualquier valoración siempre será subjetiva, de un modo u otro mientras tenga que pasar por nuestros sentidos. Todo lo demás es la escuela idealista.Eso es lo que yo digo, llámese amarfilamiento, sugestión o fetichismo, cualidades todas ellas muy audiófilas pero que no tienen nada que ver con la música, ni con la calidad de la misma.
Alfer tiene razón. Pero eso no quita que para mí, Matías haya dado en el clavo:
Yo mismo tengo una biblioteca de 6000 volúmenes en el disco duro del ordenador. No me cabrían en mi casa. Me resulta muy útil, es fantástica, pero os puedo asegurar que me he comprado libros que sabía que tenía en dicha biblioteca. Libros que quería tener y saborear con todos los sentidos y no sólo desde un punto de vista intelectual. No es lo mismo la posibilidad de tocarlos, de hojearlos, de subrayarlos e incluso de olerlos (mi fetichismo personal: dios, cómo huele Alianza Editorial el libro de bolsillo). Lo mismo ocurre con todo. No es la misma experiencia ir al cine, con todo lo que conlleva de excursión en familia o no, etc, que ver una película en casa por muy lograda que sea la reproducción. Hablamos de cosas diferentes que no tienen por que compararse.Para mi es insustituible coger un disco de mi estantería (aunque ocupe espacio y no sea tan práctico), meterlo en el lector y oir música . En algunos casos, hasta puede ser necesario leer lo que pone (pongamos el libreto de una ópera aunque para eso prefiero el vídeo que viene en pantalla y además lo ves) o simplemente ver la portada del disco. Quiero decir que esto es como el encanto de tener un libro o leerlo de internet o de un CD-ROM.
Siempre habrá libros, el encanto de tocarlos y no sólo leerlos es insustituible con respecto a cualquier tecnología de almacenamiento electrónico de información y con esto pasará algo así independientemente del formato
En el fondo, la discusión de los nuevos formatos y tecnologías no debe pensarse sólo en términos de la calidad o la fidelidad sino de alteración de las relaciones físico perceptivas. Y la alta fidelidad no escapa a esto.
Hablando de libros siempre aconsejo uno de Paul Virilio: El Cibermundo, la Política de lo Peor en donde se tratan estos temas.
Recuerdo también ahora una noticia de hace unos días: Un pensador había (aparentemente) encontrado la solución de lo extraño e inquietante de la sonrisa de la Gioconda. La solución es que la propia sonrisa no está dibujada, sino apenas esbozada con sombras, lo que obliga a nuestros ojos a utilizar la visión periférica (de volúmenes y sombras) y no la frontal (la detallada) para percibirla. Este pie forzado en nuestra percepción es la que induce la extrañeza, no porque de manera esotérica esa sonrisa lo sea.
Esto nos da una idea de lo importante de la percepción y su subjetividad, en la que estamos permanentemente inmersos. Y por supuesto, hay que aprender a convivir con ello y no estar constantemente tensionado por la búsqueda de la Verdad. No existe, como muchas otras cosas.
En resumen, rojos y azules, tigres y leones tienen razón.
Saluditos.
Y siento el tocho



LinkBack URL
About LinkBacks

Citar
:
, tenerlo todo en un disco duro *


. 

