Cita Iniciado por atcing Ver mensaje
Pues está claro que en esto no nos vamos a poner de acuerdo.
Tranquilo, que eso no es ningún problema y desde luego, aún menos cuando lo que cada uno dice se cuenta con solvencia y respeto.

En primer lugar, me quiero disculpar porque no tengo tiempo de seguir los debates como antes, es que aún me es imposible.

En segundo lugar, creo que has dicho cosas muy razonables. Permíteme que señale algunas

Cita Iniciado por atcing Ver mensaje
-Por supuesto diferencias medibles las va a haber (también las hay incluso entre dos reproductores digitales), pero lo importante es ver hasta qué punto son audiblemente distinguibles... y si lo son, hasta qué punto esa diferencia es tan, tan pequeña que se podría considerar despreciable
Estoy totalmente de acuerdo y ésa es una aportación enormemente válida. Las diferencias, cuando las hay, ¿son percibibles?¿y cómo de percibibles? Y esa diferencia de percepción, ¿merece la pena y no sólo en dinero?

Permíteme que ponga un ejemplo muy sencillo y no es de cajas. Supón que sólo hay un disco en el mundo, un SACD multicanal pero también su versión en DVD vídeo con banda en dts 24/96 y se te escoña el lector y funciona perfectamente, pero no lee el SACD . Pregunto, ¿lo arreglarías y/o comprarías uno nuevo sólo para intentar percibir la diferencia sonora o te apañarías sin el SACD? Pues yo, francamente, creo que me apañaría. Creo que esto explica lo que yo pienso de este tema, ojo, que es mi opinión personal.

Dicho lo anterior y volviendo un poco al tema que nos ocupa, supongamos que es todo como dices y que el "cántico"
de diferencias aparece a partir de cierto nivel de spl. Bien, en ese caso, creo que es al usuario a quien corresponde definir el nivel de spl al que quiere (o puede) oir la música. Y ojo, que hay mucha gente que no oye la música muy alta y la disfruta muchísimo y, en esos casos, ocurre que el oido pierde cierta sensibilidad a bajas y a altas frecuencias (de ahí el famoso loudness o compensanción fisiológica), pero eso a mi, no me parece mal pero para nada.

Luego tenemos el otro extremo, aquellos usuarios que necesitan que a cada golpe de bombo se le mueva hasta el estómago, pasando por aquellos usuarios que necesitan una precisión tonal extrema cuando se mezcla la resonancia de una caja de un instrumento de cuerda, suena una tuba y además quiere percibir perfectamente los armónicos del martillo de un piano unido a un golpe seco de un bombo. Pues en este último caso, el primer requisito es una buena grabación porque, como dice el dicho, ahí donde no hay harina, es todo mohína.

Un saludo y, por favor, acepta mis disculpas por no poder seguir el debate.