Bueno, ya que de momento no se han aportado razonamientos científico, me tiraré a la piscina, pidiendo perdón por el ladrillo. :-[

Un oído normal, responde al sonido dentro de un rango de frecuencia de entre 20 y 20,000 Hz. El rango de frecuencias de audio, varía en mediciones, de acuerdo al tipo de gente y a la edad, donde el límite superior, decrece considerablemente con la edad. Las frecuencias sobre los 10,000 Hz son de escasa importancia para la comprensión del habla y la música.

La longitud de onda del sonido entre las frecuencias de 20 y 10,000 Hz va de 17m a 35mm respectivamente.

Sí es cierto que en el diseño de recintos, las dimensiones de los mismos se comparan con las longitudes de onda de las frecuencias que se quieren absorber, reflejar o difundir, pero no porque no se vayan a escuchar, sino porque, como todos sabemos, la sala y su acondicionamiento es importantísimo para el sonido.

Fenómenos físicos que afectan a la propagación del sonido:

Absorción. Cuando una onda sonora alcanza una superficie, una parte de su energía se refleja, pero un porcentaje de ésta es absorbida por el nuevo medio.

Reflexión. Una onda cuando topa con un obstáculo que no puede traspasar se refleja (vuelve al medio del cual proviene).

Transmisión. En muchos obstáculos planos (los separadores de los edificios) una parte de la energía se transmite al otro lado del obstáculo. La suma de la energía reflejada, absorbida y transmitida es igual a la energía sonora incidente (original).

Refracción. Es la desviación que sufren las ondas en la dirección de su propagación, cuando el sonido pasa de un medio a otro diferente. La refracción se debe a que al cambiar de medio, cambia la velocidad de propagación del sonido.

Difracción o dispersión. Se llama difracción al fenómeno que ocurre cuando el sonido, ante determinados obstáculos o aperturas, en lugar de seguir la propagación en la dirección normal, se dispersa.

(fuente wikipedia)

Dos de estos elementos son los que debemos tomar en cuenta principalmente: la absorción sonora y la pérdida de transmisión sonora.

Perdida de transmisión:
Cuando las ondas de sonido alcanzan una cara de un elemento (muro o división), la presión sonora genera vibraciones que son transferidas al elemento., donde toda o parte de esta energía de vibración, dependiendo del tipo de construcción y los materiales, se transmitirá a la cara opuesta donde se reradiará como sonido. La diferencia que existe entre la potencia sonora incidente sobre la cara que recibe en el recinto fuente y la reradiada al segundo recinto o recinto receptor, en decibeles, se llama pérdida de transmisión sonora ( TL Transmission loss ). En tanto la pérdida de transmisión sonora sea mayor ( en decibeles ), menor será la cantidad de energía sonora que pasa a través del elemento.

La pérdida de transmisión sonora de un elemento aumenta generalmente con la frecuencia del sonido incidente y también varía con la dirección de las ondas del sonido. La diferencia en el promedio del nivel de presión sonora entre dos recintos se llama reducción de ruido.

Absorción sonora y barreras acústicas

Si el ruido emitido es reflejado por superficies poco absorbentes, un método determinante para el control del nivel de sonido dentro de un recinto, es a través de la disipación de la energía sonora con materiales absorbentes. El sonido se absorbe cuando una porción de la energía sonora que alcanza una superficie no es reflejada, se pasa al material disipándose en él por reflexiones múltiples y se convierte en energía calorífica. Generalmente, las frecuencias más altas se absorben más fácilmente que las frecuencias bajas, debido a la longitud de onda menor de las primeras.

Mi Conclusión: leyenda urbana, las bajas frecuencias las podemos escuchar en cualquier sala (incluso por auriculares).

(Bibliografía: Fausto Rodríguez. Control de Ruido en las Edificaciones. Arquitectura acústica)

Salu2