Dado el estado actual de la teconología, es obvio que con muy poquito dinero bien invertido se puede conseguir una excelente calidad de sonido. Si queremos una óptima calidad de sonido, lo primero que habrá que hacer es diseñar y tratar acústicamente la sala, después elegir las cajas cuya tímbrica más nos guste, al nivel de potencia de escucha que habitualmente usemos y asociarle la electrónica que por las características de su fuente de alimentación y etapa de potencia, mejor se adapte a las condiciones de aquéllas.

Todo lo demás es gastar el dinero con gusto, cacharrear, etc, pero no encontraremos diferencias reales de sonido. En fuentes digitales, lo esencial para mí es que sean lo más multiformato posibles, muy fiables tanto en lectura como en durabilidad que tengan la máxima conectividad posible.

Saludos.