La verdad es que es difícil hacer predicciones por lo particular de la elección: en cada votación se va desechando una candidata, y las que quedan recogen los votos de la eliminada. En ese sentido, Madrid y Rio se miran de reojo, las dos prefieren que la otra sea la primera en caer para disponer de los votos hispanoamericanos y, quizás, del Este europeo. También Tokio liberaría votantes asiáticos, y es posible que Madrid los recoja.
Otra característica "curiosa" es que los miembros del COI que votan, aunque haya uno por país, no lo representan, sino que lo hacen a título personal. O sea, pueden cambiar de opinión por capricho o... por simpatía .

Peor que lo de Eurovisión, oye.