Y, ojo, que aún saldrá alguien diciendo que se pueden reinsertar en la sociedad, bla, bla, bla...
Esta escoria no tienen miedo a la justicia, como el asesino ese que mató al taxista, que una vez ya detrás de los policías aún se atrevía incluso a hacer la burla (sacándoles la lengua) a todos los compañeros taxistas que estaban ahí. >

Entre los padres y la justicia, lo tenemos claro. >