Heinlein se creía (logicamente) sus propios planteamientos políticos. El que para tener la plena condición de ciudadanos, sea necesario algún tipo de servicio al Estado, casi siempre en forma de contribuir militarmente, es algo muy extendido en la historia de la humanidad, y en diversas culturas. Sin ir más lejos, en la República Romana.
Verhoeven, obviamente no se lo cree, e ironiza sobre ello. Pero es una ironía sutil, en un primer visionado puede pasar totalmente desapercibida para muchos espectadores. El servicio otorga la ciudadania...