Hola :

El tema del BD-R es muy controvertido y es una cuestión puramente económica.

La diferencia entre un BD llamémosle normal y uno BD-R es que el primero es estampado, es decir, hay "hoyitos" físicos y el segundo es "quemado", pero ambos, en los casos que nos ocupan, es decir, de productos "legales" es que están hechos por el fabricante (pongamos MPO, Cóndor ...) de forma industrial y con muy estrictos controles de calidad.

Estampar un BD requiere unos gastos de puesta a punto fijos y exige una tirada mínima de 1.000 unidades y el problema es que en España hoy y para algunos títulos, 1.000 unidades no se venden ni en 3 años aunque iguales el precio de coste al de venta, por lo que una opción es simplemente no sacar el título al mercado. De esto tienen mucha culpa las descargas ilegales, que de no existir, sí que se venderían más de 1.000 unidades en un plazo razonable.

Sin embargo, se ha planteado una opción, que es el BD-R que permite tiradas incluso de menos de 300 unidades. La tirada por disco unitaria es un pelín más cara que estamparlo, pero no tienes que hacer 1.000 unidades de mínimo y, por tanto, una distribuidora sí puede aventurarse a sacar el título en BD porque la calidad ES LA MISMA.

Y ahora le toca al consumidor. En mi opinión habría que explicar en la carátula que es un BD-R y que el consumidor decida, sabiendo dos cosas : primera, mientras el mercado esté así, la única viabilidad comercial, en algunos casos, es un BD-R, o eso, o no hay BD. Y segunda, que la calidad ES LA MISMA, pero estamos ante un BD "quemado" pero de forma industrial, controlada y legal por exactamente el mismo fabricante que estampa .

Como consumidores, debemos elegir, pero sin engaños.

Saludos.