Cualquier salón familiar es una "pesadilla" para la proyección. Tienes que ver la posibilidad de acondicionar un poco, al menos, la zona de pantalla y unos dos metros hacia adelante.
Superficies reflejantes te jugarán en contra y mucho. Con ésta premisa, lo lógico es que no debes pasarte con los lumens del proyector. El caso es que tampoco te debes quedar corto (situación difícil hoy por hoy con los cañones de luz que se gastan)
Una pantalla gris ayudará a mantener éstos reflejos más controlados. Pero tampoco, por sí sola, hace milagros.

En el acondicionamiento está el secreto.

Si pones unas fotos del ambiente casi seguro que los compas te podrán ayudar mucho.