
Iniciado por
Keef
Acting, pero es que la física no sólo tiene una cara, que es la que se intenta "imponer" normalmente en estos debates.
Es cierto que las mediciones son una herramienta para conocer la curva de respuesta a nivel "frecuencias" de unos altavoces en una sala determinada. Es cierto que la EQ es una herramienta que te permite variar esa curva aumentando o disminuyendo la ganancia de las frecuencias que estorben o simplemente que se quieran realzar o mitigar por el motivo que sea (esto es totalmente subjetivo). También es cierto que no a todo el mundo le gusta un sonido plano (las estadísticas dicen que suele gustar más un sonido coloreado), por lo tanto el medir ya no es algo fundamental si no pretendes obtener una curva plana. También está el oído y se puede ecualizar al gusto del consumidor. Hasta aquí de acuerdo.
Pero en el sonido hay algo más que frecuencias, y eso es lo que marca la diferencia entre altavoces. Todos sabemos que una misma frecuencia no suena igual en un altavoz que en otro. Igual que una misma frecuencia no suena igual en un piano que en un violín. Podrás igualar la curva frecuencial de piano y el violín, pero nunca su sonido. Qué es lo que marca las diferencias? por ejemplo, los materiales de construcción, formas, volúmenes, etc.. Cómo llamamos a esa diferencia entre sonidos de una misma frecuencia?... Timbre
Es el timbre el que marca las diferencias de sonido entre dos altavoces. El material con que se construye tanto la caja de resonancia como los drivers, el volumen de dicha estructura, su forma, etc., son los que le dan ese color o sabor especial y diferente a cada modelo de altavoz. Por lo tanto, el igualar curva de respuesta en cuanto a frecuencias no tiene por qué hacer que dos altavoces suenen igual después de ecualizar. La frecuencia puede ser medida de forma objetiva por diferentes medios. Pero la altura, tono y timbre de un sonido son totalmente subjetivos y por tanto no es posible medirlos de forma objetiva. Un altavoz no solo emite frecuencias, también tono y timbre, y estos no se pueden medir ni ecualizar... son la firma, o llámalo como quieras, de cada instrumento, altavoz, o marca. No son las frecuencias sino el timbre lo que nos hace decantarnos por un modelo u otro de altavoz, lo que hace que nuestra elección sea totalmente subjetiva y lo que nos hace emocionarnos al escuchar un altavoz que encaje con nuestros gustos objetivos y rechazar el que no encaje.
Por lo tanto, está muy bien todo esto de la física irrebatible, el objtivismo, etc.. Pero al final todo se limita a la subjetividad de cada altavoz y de los gustos de cada usuario.
Un saludo