Pienso que no sólo es una cuestión de gustos, también es costumbre.

Muchos años de car audio con el punch extra de un poderoso sub... ya nuestro cerebro no concibe escuchar esa música sin sub... te falta algo.

Con mis solitarios monitores estaba alucinado, feliz,...pero... devore música nueva sin saciarme, más me fué imposible volver a poner aquellos temas que escuchaba con 20 kilos menos y sin canas.
En cuanto entraba la línea del bajo o los golpes de la bata , PIENSO..:hay algo que falta! ESTO NO ES LO QUE RECUERDO! y ya saqué el tema, sigamos descubriendo música nueva que mi cerebro no me va a traicionar pidiendo armónicos si no sabe que existen, nunca los escuchó.

Y ahora? ... Ahora tengo un sub! acá está... me cuesta integrarlo pero acá está!
Y cómo Spotify es lo que es, sumado a mi escaso poder de calibración, pues muchas veces DESCONECTO EL SUB...PORQUE ME ESTÁ MOLESTANDO... se escucha mal este tema! refunfuño bajito.
Y dos minutos después vuelvo a conectar el sub... le pido perdón y le prometo que ya no nos vamos a pelear... y es que una vez que escuchas un sub ya no puedes vivir sin él.
Amor-odio.

Me digo constantemente que con gordas columnas nada de esto hubiera pasado.
Estoy seguro.
Mejor no probar....

Perdón...
2 whiskys y ya estoy mareado.