Pero al final, todo se queda en problemas de diseño, que resueltos elegantemente, no tienen por qué representar una diferencia.
Ejemplo del peso: tengo un tweeter de titanio de 1" cuya membrana me pesa 1 gramo, tengo el de seda y ceramica que me pesa 1,2 gramos a 1", pues lo hago de 0,8" y al ser más pequeño pesa lo mismo.
Ejemplo de respuesta en frecuencia: suponiendo los dos tweeter anteriores de 1", el de titanio al ser más ligero sube hasta 30k, pero el de seda se queda en 23k, pues me sirve cualquiera de los dos, pero si se hubiese quedado en 21k, lo hago más pequeño y listo.

¿Hay diferencias entre los ejemplos?, si, el de titanio aguantara más SPL, ya que gasta menos energía por tener menos peso.
¿Es realmente relevante esa mejora de SPL?, por lo general no, solo en cajas muy grandes necesitaremos esa mejora, pero se quedan cortos de SPL antes los woofer, que el tweeter.

¿Y el diseño de cinta? Es lo mismo pero con un ángulo de dispersión más cerrado.
¿Y el de compresión?, pues con ángulo aún más cerrado, sacrificas ángulo de dispersión a favor del SPL, o te pones muy lejos de las cajas o no consigues una buena imagen estéreo cuando hay más de una persona en el punto de escucha.

¿Oiremos diferencias? Pues si, pero por qué los filtros no son ideales, por que esa dispersión también se percibe en los rebotes en las paredes de la sala, etc.

Pero todo esto ya lo sabéis, ¿no?
¿Os suena el ubicar las cajas con "toe in" o apuntando ligeramente hacia el punto de escucha?