Hola, Rsendra.
Comparto contigo la misma afición por la música, con la salvedad de que soy un incapacitado absoluto para tocar ningún instrumento y que en mi casa no hubo ningún aparato reproductor de sonido (salvo radio) hasta que empecé a estudiar inglés, cuando tenía 8 años.
Desde entonces y, sobre todo de adulto, he estado buscando, de acuerdo al presupuesto de cada momento, aquel aparato, tal disco de aquel grupo y, sin yo saberlo explicar, siempre encontraba alguna pega en los primeros equipos que tuve, por ejemplo "es que parece como si chirriara el sonido", me decía una y otra vez mientras repetía un fragmento en los que los agudos cobraban un gran protagonismo.
El caso es que, gracias a compañeros y amigos que tenían estas mismas inquietudes, empecé a interesarme por este mundo -carísimo, por cierto- y llegué a una conclusión cuando estuve mirando y requetemirando para comprar mi equipo actual: mi oído tiene un límite (aunque no tengo ninguna discapacidad auditiva) o bien el vendedor no sabe lo que está vendiendo porque si no, ¿cómo narices me va a gustar más el sonido de un equipo de 2.000 que el de 3.000?. Aquí es donde yo quería llegar con el asunto de que no todos tenemos las mismas preferencias, o los mismos gustos, amén de las limitaciones.
Mi mujer, por ejemplo, pensaba que los radiocasetes y equipos en general tenían dos "altavoces" o sea, los dos canales en estéreo, para que sonaran más fuerte y que, dentro de cada canal, las separación por vías era más de lo mismo. Justo lo que yo llamo tener una oreja enfrente de la otra. Bueno, pues lo estoy consiguiendo, ella está educando su oído, de tal forma que ya compara. Es capaz de decir, en una tienda "me gusta este equipo más que el nuestro" o "demasiados graves, ¿no?"
Has acertado en la diana al mencionar lo de "desempolvar el primer equipo hifi" (yo también lo hice al utilizarlo para el ordenador) y me sorprendí al comprobar lo "mal" que sonaba. ¿Cómo es posible?. Debe haberse estropeado, me decía, trataba de echarle todas las culpas, pero lo cierto es que mi oído ya no era el mismo. Se había educado.
En fin, todo este rollo para decir que sí, estoy de acuerdo contigo en que es mejor invertir algo más dinero al adquirir un equipo hifi o de cine en casa para evitar sacarle defectos a los seis meses de haberlo comprado. El ejemplo que puse en mi anterior post, de seis veces más de presupuesto es, sin duda, exagerado.
En mi experiencia, y según he podido constatar con otras personas, este proceso de educar el oído lleva tiempo, en unos más que en otros, pero lleva tiempo. Por tanto y salvo excepciones, no siempre sabremos sacar defectos a nuestro flamante y nuevo equipo hifi o HC hasta pasado bastante tiempo.
Es una lástima que, internet en general y foros como éste en particular, no existieran hace quince años, cuando yo empecé a preocuparme por la alta fidelidad, porque la experiencia de otros, como casi todo en esta vida, es crucial.
Saludos.



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