Aquí un ejemplo de "toma de sonido" donde a pesar de todos los defectos del formato comentados, un vinilo podría sonar "objetivamente mejor", ya que la compresión de la toma de sonido (el tema "loudness war" daría mucho que hablar) canta audiblemente todavía mas que todos los defectos intrínsecos al propio formato que tiene frente el CD; un ejemplo claro sería este:



Sin dudas el CD tiene tal compresión (incluído clipping: por desgracia cada vez hay más CD/DVD/BD que clippan), que sonaría distorsionado y muy "enlatado/agresivo/en tensión" (que es la sensación subjetiva audible que da una alta compresión).



- Pero en cambio, si el master es el mismo (la onda se parece mucho más), el CD es claramente superior desde el punto objetivo: a oído en comparación instantánea rigurosa se aprecian con claridad todos sus defectos (al menos si la sala/sistema es suficientemente "transparente")... desde la distorsión audible de los extremos, sobretodo en agudos, la peor diafonía, la menor dinámica cuando hay información de muy bajo nivel, la coloración de los bajos, su mayor ruido de suelo, sus problemas de fase (que siempre tiene en mayor o menos medida), y un largo etc.



-Aún así, todos esos defectos le dan una "calidez" (por llamarlo de alguna manera) que por supuesto a muchos puede gustar más (y es totalmente respetable)

Un saludete