Es un asunto de probabilidades.

Estando vacunado, es menos probable que tu hija se infecte, y menos probable que contagie a terceros. Es tan simple como eso. Se trata de vacunar a los niños, para disminuir la tasa de contagios en general.

Es fácil de entender.

A partir de ahí, si no quieres vacunar a tu niña de 9 años, nadie te va a obligar a hacerlo.