Vaya, no te acostarás sin ...

Encantadora obra de Weber, pero no solo por lo musical, sino porque trae ecos del gusto por las chinosseries que hizo estragos en la Europa del XVIII y que al parecer alcanza a Weber en los albores del Romanticismo e incluso a Puccini más de un siglo después. Es como la versión musical de ésto:

S7000221.JPG

(espero que se vea bien)

Es la sala de porcelanas del Palacio de Aranjuez; pero no son porcelanas chinas, sino la versión local de lo que debía ser una porcelana china.

Me han gustado también las variaciones de Hindemith. Milesker Gonzo!