Es una pasada la demanda que resulta de la desaparición de los mejores plasmas del mercado,menos mal que llegué a tiempo hace tres meses pero lo que está claro es que el gran fallo de marketing es brutal,hacerle saber a la gente que compra un televisor y tiene unas inquietudes de búsqueda de calidad pero desconoce el medio ha brillado por su ausencia.Pienso que si se hubiera sabido vender correctamente el plasma no tendría un porcentaje de ventas minoritario.-"Usted quiere lo mas cercano al cine en una pantalla de TV doméstica AQUI LO TIENE".No tener que desmerecer al LED y entrar en guerras que la mayoría de las veces no llevan a ningún lado,hacerle saber al cliente que con un mínimo de requisitos que seguramente muchos desconocían y los podían cumplir de sobra serían potenciales compradores de plasmas,vamos una verdadera pena.