Veeenga, no picaros tan pronto. Más cuando estáis cerca de coincidir.

Las características del sonido son objetivas pero su percepción no, está influenciada por particularidades individuales y la sensación final se nutre no solo de lo que llega a nuestros tímpanos, ni solo interviene el área auditiva.

Por ello dos planteamientos, al menos, podemos hacer para elegir altavoces:

El primero sería, empezando por el sonido, elegir aquellos que al mejor precio mostrase mayor extensión, linealidad y que alcazasen el volumen deseado sin menoscabo de la fidelidad, con una zona dulce amplia. Para esto hay que tener o realizar mediciones, usar gráficas, y comparar esos datos objetivos.

La otra aproximación es la sensorial, escuchando, comparando sin saber qué altavoz suena, y eligiendo según nuestro propio gusto.

Ambas opciones son legítimas y acertadas en cuanto satisfacen los requerimientos de cada cuál. Y lo más importante: no se contraponen dado que si medimos lo percibido probablemente encontremos que esas cajas que más nos gustan tienen el target o ecualización en nuestra sala muy cercano al que hubiéramos llegado ecualizando a plano y modificando después al gusto.

Por ello, emmo, creo que hay que hacer un esfuerzo para comprender lo que otro intenta transmitir, y si la intención es aportar y ayudar, qué razones hay para enfadarse, para menospreciarse u ofenderse.

Discutamos todo, respetemos a todos.