Ahora viene el dilema, si comprar antes un nuevo receptor de cine en casa con norma HDMI 2.0 o 2.1 para aprovechar los Atmos delanteros conllevando posteriormente a completar la instalación con los traseros.

No me importaría siendo de segunda tal como están los precios, o meterme en un proyector al tener ya a mi disposición la pantalla de proyección.

Ante una ficticia situación por vuestra parte ¿Qué elegiríais?