No añadiré yo nada a lo que entre todos habéis dicho, pues todas las opiniones y argumentos están ya reflejados y bien reflejados.

Pero falta el que para mí es un detalle capital. El tema de Dragó hubiese pasado prácticamente desapercibido si no fuese por que a través de él se pretende, por parte de cierta prensa (el antiguamente serio "el País" y el diario basura Público), lanzarse al cuello de Esperanza Aguirre.
Dragó trabaja en Telemadrid y tanto para el diario como para el panfleto, eso la convierte en cómplice de las andanzas (reales o fingidas) de Dragó.

Porque vamos, el que crea a estas alturas que este es un caso moral o ético, antes que político, anda un tanto despistadillo, en mi opinión.

Como dijo alguien, por ética sabemos que no hay que acostarse con la mujer de tu amigo, pero es por moral por lo que en último término no lo hacemos.

Saludos.