Sí, al menos, como en las elecciones catalanas, el resultado será reflejo de la opinión de un importante número de ciudadanos.

Personalmente, como casi siempre, me voy a abstener. Aunque prefiero que pierda la opción del tripartito de la derecha, me separan demasiadas cosas del PSOE o de Podemos, para que tengan mi voto, incluso en una situación como la actual.

Lo que parece difícil es que, si finalmente el señor Casado es investido, pueda cumplir su promesa (y la del señor Rivera) de aplicar el 155, al menos sin el apoyo del PSOE, pues la mayoría en el Senado se les ha complicado mucho.