Para calibrar la gamma (que en este contexto, significa la cantidad de luz difundida por el panel de plasma con respecto a la señal de entrada del video) hemos seleccionado la 2.4, puesto que en la Panasonic es el valor que más se ajusta a la norma 2.2. Después, accedimos al ajuste de 10 puntos de la gamma para, obviamente, equilibrar los posibles picos y valles que existian a lo largo de toda la gamma. Inicialmente, para llevar a cabo dichas correcciones utilizamos los patrones de ventana clásica, como ya habíamos hecho en nuestra primera calibración de la escala de grises. El problema surgió cuando pasamos a comprobar con video real los resultados obtenidos, y es en este preciso momento cuando observamos la introducción de artefactos en forma de contornos estáticos. Por ejemplo: Los presentadores de noticiarios que tienen en sus rostros y frente reflejos de luces procedentes del estudio, resultaban exageradamente brillantes y parecían manchas grandes de sudor.
A continuación, volvimos a calibrar con los patrones APL de AVSHD 709, y, de nuevo, cómo ya sucediera con la escala de grises, el problema quedó totalmente resuelto, y trajo consigo transiciones más suaves y un mayor detalle de relieve cuando se comparó con la calibración negativa realizada con los patrones de ventana tradicional para plasma.